domingo, 26 de agosto de 2012

El ave fenix

Hola ,Mirando en la red he encontrado un blog,pongo el enlace y me ha encantado lo que he leido es de una chica con asperger,espero que os guste.http://investigacionaspie.blogspot.com.es/


A veces cuando observo la vida de las personas me encuentro con dos realidades; hay algunos que poseen unas vidas donde no suceden mayores dramas, donde nada sale de lo habitual de la vida de un ser humano y hasta el momento de su muerte no existieron mayores dolores y problemas. Pero hay otras personas donde en la vida aparece un golpe tras otro y a veces no queda tiempo para superar los problemas anteriores cuando ya se vienen otros. Muchas veces este último grupo de personas desea tener una vida tranquila como los primeros que mencioné, pero....la verdad, he aprendido que la vida se vuelve provechosa luego de saber superar todos aquellos problemas y sino aprender a vivir con ellos acompañado de una sonrisa.

 Cuando tenía 14 años, mi mamá decía que yo era pesimista, que siempre le veía el lado negro a la vida y la verdad yo le respondía que con todas las cosas malas que me habían pasado y que de verdad son traumáticas, como quería que yo viera el mundo de otra manera si la vida me traía esos problemas. Luego de esos 14 años la vida me fue dando más golpes, que aunque eran más suaves, eran más dolorosos para el corazón al punto que ya mi rostro no reflejaban el dolor, sólo me delataban las lágrimas que rodaban hasta el suelo. Pero hoy, luego de 12 años, logré comprender que todo ese dolor me enseño a confrontar a este mundo confuso que nos rodea. Mi error era que buscaba la felicidad y no la encontraba, cuando esta en realidad siempre estuvo presente a través de diferentes momentos de la vida. 

Como lo menciono en otra entrada, el Ave Fénix es capaz de poder renacer desde sus propias cenizas y a través de su muerte puede volver a aparecer en completa majestuosidad ante todo lo que antes lo rodeaba. Esto me recuerda cuando sentimos que no hay salida, cuando no hay solución, cuando ya no nos quieren o no nos consideran, esa sensación y sentimiento refleja el miedo a la muerte de nuestro espíritu, sin embargo, el volver a renacer desde nuestras propias cenizas es muestra de un acto de honor hacia nosotros mismos y es poder alcanzar la felicidad aún sin que ésta se encuentre de forma concreta y presente. El Ave Fénix, es sinónimo de resiliencia y esta significa la capacidad de las personas para sobreponerse ante la adversidad y salir fortalecida de esa batalla.

Por eso mis queridos Aves Fénix, no bajen sus alas, y si lo llegan a hacer, renazcan hermosos desde las cenizas que dejaron sus enemigos. 

Reconozcan sus fortalezas y habilidades, ya que ninguna es inútil y puede tener un buen uso en la vida aunque sea inimaginable. 

Sean libres y respetuosos y entreguen lo que esperan recibir, sin esperar a cambio algo de los demás ya que así evitaran la desilusión, sólo vivan el momento y sean felices aún cuando no exista consuelo.

El mundo tiene muchas cosas bellas, como los amaneceres, las estrellas, los animales, sus sonidos, colores y olores y muchas veces me pregunto cómo es que aún no nos basta sólo con eso.