domingo, 28 de febrero de 2010

Adam,una historia de dos extraños,uno mas extraño que otro.Protagonista con sindrome de Asperger

Una película ganadora del premio Alfred P. Sloan en Sundance 2009.

Cartel de AdamAdam (2009)
Director: Max Mayer
Reparto: Hugh Dancy, Rose Byrne, Frankie Faison, Mark Linn-Baker, Amy Irving, Peter Gallagher, Adam LeFevre

El amor puede ser arriesgado, desconcertante y estar lleno de los peligros provocados por errores de comunicación. Y eso, aunque uno no sea ADAM, cuya vida es exactamente así. Hugh Dancy protagoniza esta comedia romántica rebosante de sentimiento, dando vida a Adam, un guapo aunque enigmático joven (aquejado de síndrome autista asperger, una forma de autismo de alto rendimiento, de alta funcionalidad) que ha vivido toda su vida a cubierto de cualquier contingencia, hasta que conoce a su nueva vecina, Beth (Rose Byrne), una bella y cosmopolita joven que lo saca a rastras al mundo exterior, con resultados divertidos, conmovedores y totalmente inesperados. La inverosímil y enigmática relación revela hasta qué punto pueden dos personas pertenecientes a realidades distintas ponerse a prueba en busca de una relación extraordinaria.


Adam - Trailer en español

sábado, 27 de febrero de 2010

Famosos con rasgos autistas

Pipi Calzaslargas es uno de los personajes de ficción con rasgos de síndrome de Asperger, un tipo de autismo caracterizado, generalmente, por un alto coeficiente intelectual, pero con una baja capacidad para socializar y comunicarse.


El personaje de Pipi parece encajar: no se da cuenta de que hacía sentir terriblemente incómoda a la gente “normal”. Viste como quiere sin importarle lo que digan los demás. Su mejor amigo es un mono. Es muy literal (“¿Padece usted de pecas?", leyó en un cartel de una tienda. Pipi entró para decirle a la dependienta: “No, no padezco de pecas, al contrario, me gustan”). No estaba segura de cómo actuar en una reunión social en casa de sus amigos. Prefería “ser un pirata que asistir a ninguna reunión”.

Hace unos años, el profesor Michael Fitzgerald, psiquiatra infantil del Trinity College, en Dublín, Irlanda, se entretuvo en hacer una lista de figuras históricas que encajaban, según él, dentro del espectro autista: Sócrates, Charles Darwin, William Butler Yeats, Andy Warhol, … Lo publicó en un libro titulado 'Autism and Creativity: Is There a Link Between Autism in Men and Exceptional Ability?' (Autismo y creatividad: ¿Hay una relación entre autismo y una habilidad excepcional)

“A Yeats, por ejemplo, le iba muy mal en el colegio. No pudo aprobar el ingreso al Trinity College y sus profesores le describían como “insulso y desmoralizador”. A sus padres, les dijeron que nunca conseguiría nada”, cuenta Fitgerald. Esto, según este especialista, es típico de las personas con Asperger. No encajan porque no se relacionan con otros. Se les ve como raros o excéntricos y puede que, a consecuencia de ello, se burlen de ellos en el colegio.

Aquí hay una lista de personas, de ficción o no, que han mostrado rasgos de Asperger:



Personajes infantiles

Blas (Barrio Sésamo)
Calvin (de Calvin y Hobbes)
Pippi Calzaslargas



Personajes de ficción

Dilbert
Lisa Simpson (Los Simpsons)
Mr. Bean
Steve Urkel
Mr. Spock
Eduardo Manostijeras
Melvin Udall (interpretado por Jack Nicholson en Mejor imposible)
Raymond Babbitt (interpretado por Dustin Hoffman en Rain Man)
William Forrester (interpretado por Sean Connery en Finding Forrester)
El monstruo de Frankenstein
Henry Higgins (interpretado por Rex Harrison en My Fair Lady)
Ignatius Reilly (La conjura de los necios)
Phileas Fogg (La vuelta al mundo en ochenta días)
Sherlock Holmes
Ed Chigliak (interpretado por Darren E. Burrows en Doctor en Alaska)
Jim Dial (interpretado por Charles Kimbrough en Murphy Brown)




Personalidades históricas

Hans Christian Andersen
Béla Bartók
Ludwig van Beethoven
Henry Cavendish
Thomas Edison
Albert Einstein
Henry Ford
Franz Kafka
H P Lovecraft
Gustav Mahler
Wolfgang Amadeus Mozart
Isaac Newton
Friedrich Nietzsche
Bertrand Russell
Richard Strauss
Henry Thoreau
Alan Turing
Mark Twain
Vincent Van Gogh
Isaac Asimov
Hans Asperger
Alfred Hitchcock
Howard Hughes
Andy Warhol
James Joyce
Wasily Kandinsky


Personalidades actuales

Woody Allen
Bob Dylan
Bobby Fischer
Bill Gates
Al Gore
John Nash
Michael Palin
Keanu Reeves
Oliver Sacks
James Taylor
Daryl Hannah
Dan Aykroyd
Gary Numan
David Byrne

jueves, 25 de febrero de 2010

Estrategias generales de intervencion

Estrategias generales de intervención (tomado de la federacion de Asperger de España)

1) Empleo de apoyos visuales en cualquier proceso de enseñanza.
Las personas con SA destacan por ser buenos “pensadores ". Procesan, comprenden y asimilan mejor la información que se les presenta de manera visual. Por ello es importante emplear apoyos visuales en cualquier situación de enseñanza, aprendizaje académico o de habilidades de la vida diaria, como listas, pictogramas, horarios, etc., que les faciliten la comprensión.

2) Asegurar un ambiente estable y predecible, evitando cambios inesperados.
Las dificultades para enfrentarse a situaciones nuevas y la falta de estrategias para adaptarse a cambios ambientales exigen asegurar ciertos niveles de estructura y predictibilidad ambiental, anticipando cambos en las rutinas diarias, respetando algunas de las rutinas propias de la persona, etc.

3) Favorecer la generalización de los aprendizajes.
Las dificultades de generalización que presentan estas personas plantea la necesidad de establecer programas explí­citos que permitan transferir los aprendizajes realizados en contextos educativos concretos a situaciones naturales y asegurar, en la medida que se pueda, que los programas educativos se llevan a cabo en los contextos más naturales posibles.

4) Asegurar pautas de aprendizaje sin errores.
Las personas con SA, sobre durante la etapa escolar, suelen mostrar bajos niveles de tolerancia a la frustración, y esto, unido a las actitudes perfeccionistas, puede llevar a enfados y conductas disruptivas cuando no consiguen el resultado adecuado en una tarea. Para evitar estas situaciones y favorecer la motivación hacia el aprendizaje es fundamental ofrecer todas las ayudas necesarias para garantizar el éxito en la tarea e ir desvaneciendo poco a poco las ayudas ofrecidas.

5) Descomponer las tareas en pasos más pequeños.
Las limitaciones en las funciones ejecutivas obstaculizan el rendimiento en las personas con SA durante la ejecución de tareas largas y complicadas. Para compensar estas limitaciones y facilitarles la tarea, es importante descomponerla en pasos pequeños y secuenciados.

6) Ofrecer oportunidades de hacer elecciones.
Suelen mostrar serias dificultades para tomar decisiones, por eso, desde que son pequeños, se deben ofrecer oportunidades para realizar elecciones ( inicialmente presentando solo dos posibles alternativas a elegir) para que puedan adquirir capacidades de autodeterminación y autodirección.

7) Ayudar a organizar su tiempo libre, evitando la inactividad o la dedicación excesiva a sus intereses especiales.

8) Enseñar de manera explí­cita habilidades y competencias que por lo general no suelen requerir una enseñanza formal y estructurada.
Con las personas con SA no se puede dar nada por supuesto. Habilidades como saber interpretar una mirada, ajustar el tono de voz para enfatizar el mensaje que queremos transmitir, respetar turnos conversacionales durante los intercambios lingí¼í­sticos, etc., van a requerir una enseñanza explí­cita y la elaboración de programas educativos especí­ficos.

9) Priorizar objetivos relacionados con los rasgos nucleares del Sí­ndrome de Asperger.
Es decir, con las dificultades de relación social, limitación en las competencias de comunicación y marcada inflexibilidad mental y comportamental.

10) Incluir los temas de interés para motivar su aprendizaje de nuevos contenidos.

11) Prestar atención a los indicadores emocionales, intentando prevenir posibles alteraciones en el estado de ánimo.

12) Evitar en lo posible la crí­tica y el castigo, y sustituirlos por el refuerzo positivo, el halago y el premio.

Chicos Asperger: cómo son y qué pueden hacer sus padres

Mariana Rivera

mrivera@ellitoral.com

Mucho se ha escuchado hablar últimamente de niños que padecen ciertos trastornos que modifican su comportamiento y, por este motivo, tienen problemas sociales y escolares que los padres y docentes no saben cómo manejar.

Entre estos trastornos generalizados del desarrollo (TGD), como se los denomina, se cuenta el Trastorno Asperger, que -según definió la Lic. Isabel Rejtman, presidenta de la Comunidad Asperger, quien es psicóloga pero también mamá de un joven de 30 años con esta patología- “es un perfil de personalidad, una manera de ser, una forma que tiene un cerebro de funcionar donde hay algunas áreas que están potenciadas y hay otras que van a un ritmo más lento”.

También aclaró que no hay consenso entre los psiquiatras para definir a este trastorno, que varía entre cada paciente, pero como parámetro se utilizan las últimas categorizaciones diagnósticas del Manual de Psiquiatría vigente, que es el DSM IV. Consultada en relación a cómo pueden notar los padres que un chico tiene este tipo de trastorno, la especialista explicó que “lo más notorio es que no juega con los otros chicos, pero no porque tenga ganas de aislarse sino porque no comparte los intereses de los otros chicos. En algunos casos, tardan en aprender a hablar y esto les dificulta la comunicación con los pares y es común que se pongan a contar hormigas o a leer cuentitos cuando los otros chicos pueden jugar al fútbol o responden a una consigna de la maestra”.

Por lo general -continuó-, a los 3 años un papá se da cuenta que hay dificultades de integración en el jardín porque en la casa, si es hijo único o tiene un hermano más chico, no es tan notorio, ya que se entretiene y se interesa por cosas. Además, son muy estimulados hoy en día con los juegos didácticos pero cuando aparece un tercero (primo, amiguito o en el jardín) es cuando se empiezan a ver las dificultades.

También explicó que “estos chicos no responden a las consignas y son bastante transgresores. Es como que les falta maduración para la inclusión social; por eso Asperger decía que a veces -en algunos casos- no pueden continuar con la escolaridad y deben acudir a una maestra personalizada o particular, hasta tanto pueda socializar”.

Una teoría moderna

Bill Gates y Albert Einstein son dos personalidades afectadas por este trastorno “pero esto no significa que las personas Asperger sean superdotadas”, según aclaró la Lic. Rejtman, y agregó que “algunos son excéntricos y se salen de la norma; son una variedad del Asperger, pero hay otros chicos que tienen una inteligencia normal pero que tienen estas dificultades sociales”.

Asimismo, la profesional planteó que otro rasgo característico de los chicos Asperger es que “en las primeras etapas del desarrollo tienen una inteligencia especial, porque aprenden a leer a temprana edad o tienen intereses especiales (empiezan a acumular datos científicos) pero socialmente tienen dificultades. Entonces uno se pregunta por qué puede ser tan inteligente para algunas cosas y puede tener tantas dificultades para otras áreas. Lo que lo explica es la teoría de las inteligencias múltiples, que se utiliza bastante en los últimos años y afirma que el ser humano no tiene un solo tipo de inteligencia y que cuando alguna de ellas está exacerbada hay otras que están más descompensadas”.

Sin embargo, aclaró que “con el correr del tiempo se van limando estas diferencias y cuando llegan a adultos, diría Hans Asperger, “las cosas marchan sobre ruedas”.

Los más difíciles son los primeros años porque las dificultades sociales se basan en que tienen problemas para entender los códigos de comunicación o qué se espera de ellos. Todo lo que hace a la social cognición, los chicos normales lo entienden normalmente pero a los chicos que tienen el perfil Asperger hay que explicarles y tienen que ir adquiriendo esta habilidad social”.

Testimonio de vida

“Lo que sirvió y lo que sirve” es el título del libro que la Lic. Rejtman escribió sobre su experiencia como mamá de un joven con Asperger. “Es mi testimonio de lo que sirvió a lo largo de estos 30 años con mi hijo (analista de sistemas y en pareja) para que él hoy fuera un adulto fuerte. Son cosas sencillas pero a veces la tecnificación del abordaje terapéutico lo soslaya. Se hace tan técnico lo que el chico tiene que aprender que, quizás, cosas básicas como la preservación de la autoestima y aceptarlos tal como son y a partir de allí ir cambiando, que se le pasa por alto a los papás”, reconoció. Y agregó: “Cuando un chico confía en sí mismo y se siente intensamente aceptado y querido saca las fuerzas para ir superándose día a día”.

Y aclaró que “cuando Matías era chico esta categorización de Asperger no existía y la única teoría era la psicoanalítica cuando un padre iba a consultar: había que amoldar el problema del chico a la estructura teórica psicoanalítica. Pero como tampoco esto servía estuvimos atento a cuáles eran sus fortalezas para preservarlas y cuáles eran sus debilidades y ayudarlo. En el colegio les decíamos cuáles eran las áreas que le costaban, al igual que en el club social y deportivo y en el barrio, es decir que se implementaron estrategias de utilidad aun sin tener el diagnóstico”.

Por último, advirtió que las asociaciones de padres que se han ido creando “sirven para que ellos se informen y puedan elegir lo que consideren mejor para sus hijos y comparten experiencias. Permiten reivindicar los derechos de los padres y de los chicos para que puedan monitorear en el área de la Medicina y de las escuelas qué abordajes se implementan con los chicos”.

/

domingo, 21 de febrero de 2010

Daryl Hannah y el Asperger

Esta semana Daryl Hannah denunció que, durante años, Hollywood la mantuvo en una lista negra por padecer el síndrome de Asperger. El trastorno, similar al autismo, le impedía acudir a las entrevistas y eventos de promoción de las películas, por lo que los responsables de varios estudios decidieron dejar de contar con ella para sus producciones.


Hannah padece este síndrome de Asperger, lo que le dificulta en gran medida las relaciones sociales y la empatía hacia los demás, aunque nunca pensó que podría llegar a complicarle en tal medida su carrera como actriz. Pero las dificultades del síndrome le impidieron incluso que irmara contratos de actuación: "Los ejecutivos de los estudios me llamaban para trabajar, pero era demasiado tímida para devolverles las llamadas. Al final, un par de estudios le dijeron a mi manager que me habían puesto en su lista negra".

Sin embargo, Hannah no es la única en Hollywood que padece un trastorno de estas características. Las estrellas de cine, aunque muchas veces se repite aquello de que son dioses, evidentemente lo son sólo en la pantalla y en la memoria de los espectadores. Como seres humanos de carne y hueso pueden sufrir las mismas enfermedades que el resto de los mortales. Con la diferencia de que las suyas, en muchos casos, acaban saltando a los medios de comunicación y convirtiéndose en algo público. Más o menos graves, actores y actrices soportan padecimientos afecciones y dolencias varias que, en el peor de los casos, les condicionan la vida, como en el caso de Hannah, y en otros alcanzan como mucho la categoría de anécdota.

Noticia de terra